Los personajes
Miguel (Toni Cantó)
Hermano de Luis. Es un auténtico encantador de serpientes. Guapo, carismático, esparce simpatía, magnetismo y encanto por doquier. Y, en cierto modo, vive de eso: es uno de los 'pesos pesados' de la noche de la isla. Ex célebre disck-jockey, promotor y descubridor de artistas (entre otras muchas cosas, no todas legales), propietario de un sunset muy popular y una discoteca de moda. O no tan de moda como antes, ya no. Su situación económica dista de ser la que pretende aparentar. Acostumbrado a un ritmo de vida (la semana es una fiesta continua) que ya no se puede permitir, es un jeta divertido. Un guaperas que cuida su imagen y su cuerpo exterior. El interior no. Su hígado está para flambear en cualquier momento. Se acerca a los 40 y la vida le pasa factura por sus excesos.
Vive a caballo entre Palma y Madrid según le exige su trabajo. Cuando viaja a Madrid por negocios, se aloja con su madre, en el igualmente impresionante chalet familiar. Pero puede que pronto lo pierda todo. Debe mucho dinero a 'empresarios' de Europa del este, de esos que no se toman muy bien los retrasos en los pagos.

Luis (Aníbal Soto)
Es un hombre trabajador, franco, un poco altruista, que tomó, hace muchos años, una decisión equivocada que le ha marcado para siempre, no haber luchado lo suficiente por el que creía el gran amor de su vida, la madre de Ángel. Quizá por eso es un hombre hogareño, muy pendiente de los suyos (es él quien hace la compra y cocina en casa), sencillo, que le da más importancia a las personas que a las cosas. Trabaja en la empresa que su mujer (a todos los efectos, su jefa, aunque sólo en la oficina) heredó de su padre, una inmobiliaria especializada en viviendas de alto lujo.
Con su hermano Miguel mantiene una rivalidad eterna (desde niños). Competían por las notas, por las tías... Luis siempre ha sido el triunfador: tiene familia perfecta y un trabajo extraordinariamente bien pagado...
Pero a Luis no le gusta su vida. Se siente frustrado e insatisfecho. Siempre soñó con retomar la música, comprar un velero y viajar por el mundo.
Ese sueño frustrado con la música será uno de sus (pocos) puntos de conexión con Ángel, cuando éste le habla de sus planes de triunfar como DJ.

Marta (Carmen Morales)
Es una empresaria reconocida en la Isla. Preside la empresa (inmobiliaria) de su padre, pero ha sido ella quien la ha situado en el lugar que está hoy gracias al matrimonio/sociedad que formó con Luis. Se casó muy joven con el hombre al que siempre quiso, Luis, y tuvo dos hijos, pero eso no le ha impedido compatibilizar su vida profesional con la familiar. Marta es una mujer laboriosa, emprendedora, activa, aunque puede parecer esclava de su trabajo, en el que no le gusta delegar cosas, es una mujer a la que le gusta disfrutar también de la vida.
No obstante, aunque su vida es aparentemente perfecta y tiene todo lo que siempre deseó, una parte de ella es consciente de que Luis no es feliz a su lado. Pero Marta no está dispuesta a admitir que todos estos años junto a Luis no han significado nada. Sería como reconocer que toda su vida es un fracaso.

Lourdes y Ginés
Los padres de Víctor, una "pareja perfecta" (de cara a la galería) cuya vida se sustenta en secretos (muchos) y mentiras (más).
Ginés es asesor financiero y se ocupa de las inversiones de clientes adinerados (de las legales y del blanqueo de ingresos dudosos de clientes aún más dudosos).
Lourdes, por su parte, tiene un pequeño negocio proveedor de la empresa de Marta (inmobiliario de diseño para cocinas, etc.) que ha marchado bien hasta ahora y que le permite lucir como ninguna su impresionante vestuario y joyas a juego en los más relevantes acontecimientos sociales y, a veces, a salir guapa en la foto.
(Miguel cuando era "alguien", le encargaba a veces recibir a los "top Vip". Se rumorea que alojó en secreto a los Beckham, muy puntillosos en cuestiones de alojamiento. Aunque sus amigas, tan víboras como ella misma, sospechan que a lo más que llegó "Posh" es a utilizar su baño,y ella se encargó de adornar la historia).

Ángel (Toni Bernetti)
Tiene el atractivo que da la escuela de la vida. Aparentemente duro, incluso insensible, es ese aire peligroso lo que le hace irresistible a los ojos de Ainoa (su hermana) o Tamara (la mejor amiga de ésta). El atractivo del lado oscuro. Todo un potencial de rebeldía, transgresión y aventura por explorar, por descubrir...
Hermético ante los desconocidos, su pose desafiante, incluso agresiva, su actitud distante y altanera... son sólo un mecanismo de defensa. Aprendió pronto que la calle es cruel y no respeta la debilidad. Sabe lo que es el abandono y la traición. Por eso le cuesta mucho confiar en la gente. Pero cuando lo hace, es el amigo más fiel de todos. Si puede ayudar a alguien, lo hace sin esperar nada a cambio.
Para nada impulsivo (al contrario, reflexivo), es muy calculador en sus pasos y muy maduro para su edad, pues ha tenido que sacarse la castañas del fuego solo desde muy pronto.
Y es que detrás de esa fachada de chico duro, hay un chaval sensible y de buen corazón. Es noble, sincero, un tipo al que, a pesar de todo lo que ha vivido, le gusta ir con la verdad por delante. En cuanto a sus sentimientos, no le gusta demostrarlos. Le cuesta. Todo es parte de sus miedos y su desconfianza hacia los demás. Parece incapaz de llorar.
Sueña con ser DJ. Lo poco que ha podido ganar estos años lo ha reinvertido en ese sueño (en comprar su equipo: ordenador portátil, programa de montaje, platos...), que atesora en una maleta de la que nunca se separa.

Ainhoa (Ona Casamiquela)
Hija mayor de Marta y Luis, es una chica sensata, que sabe que su familia le permite los medios pero que quiere labrarse su propia vida por sus propios logros. Ainhoa llama la atención: es una chica especial. Es inteligente y muy guapa. Tiene carácter y sentido del humor. Pero esa cuasi perfección se veía rota por su propia rigidez, por su dificultad para saltarse las normas, lo que le impedía a veces disfrutar de otras cosas.
Es demasiado metódica y exigente consigo misma y por eso puede parecer fría cuando en realidad está protegiendo su gran sensibilidad. Está acostumbrada a que todo le salga bien, a lograr sus objetivos, a impresionar por su gran sentido de responsabilidad, y a tener, por ello, un trato especial.
Lleva un año estudiando en Madrid, lejos de su casa, en un internado (tramas septiembre) en el que se estimula a los alumnos a buscar ese verdadero yo, a conocerse mejor, a descubrir cuál es su sueño y luchar por él. Ainhoa quiere ser DJ. La mejor... es algo que por su naturaleza no le pega pero que siempre, viviendo en las Islas, ha tenido de alguna manera cerca. Pero no es lo único que ha descubierto de si misma.
Ese año fuera le ha hecho crecer y tomar distancia con su mundo, por lo que suele tener algún encontronazo, sobre todo con su novio Víctor, con el que sale casi desde niña. Aunque, en realidad, no tienen absolutamente nada en común. Ainhoa, ahora, intuye esas cosas, pero no está segura de querer cambiarlas.

Víctor (José Álvarez)
Es un niño rico de Mallorca. Guapo. Pijo. Triunfador. Rodeado de la inevitable cohorte de pijos descerebrados, impondrá su ley.
La playa es su feudo. Bastante hipócrita, de los que da una mano y con la otra te apuñala. Es ambicioso, manipulador, astuto.
Tiene bien trabajada la virtud de engatusar con una buena labia y una buena pose. Maneja bastante bien el arte de la diplomacia, perfectamente correcto cuando quiere pero sobre todo cuando debe.
Cuando se le conoce bien, se descubre que no da puntada sin dedal.

Mito (Joel Bosqued)
El hermano de Ainhoa. Cuerpo de adolescente pero mente de niño. Acostumbrado a tenerlo todo fácil, tiene 16 y odia que en casa aun le sigan tratando como al pequeño, pero es que lo es. Ha estado sobreprotegido por su madre, por su hermana, incluso por Luis, y ahora han empezado a despertar en él las inquietudes propias de su edad. Pero sigue siendo un chico bastante solitario, introvertido, sin amigos, ingenuo, algo cándido.
Los de su edad le rechazan y marginan por 'friki', hasta que Ángel le enseña a integrarse. El reprimido Mito se convertirá en un adolescente rebelde y se unirá a una pandilla que se divierte cometiendo actos vandálicos. El miedo a ser descubierto hará que sea absorbido por esa espiral y solo Ángel será capaz de salvarle, aunque claro, con terribles consecuencias...

Tamara (Ariadna Cabrol)
La mejor amiga de Ainhoa es tan bella como ella. Y casi tan inteligente. También es rencorosa, malcriada e implacable. La encaranción de la maldad juvenil, con un envoltorio perfecto (belleza y lo más en ropa fashion: una combinación explosiva que le confiere el poder. Y lo usa y disfruta...)
Su problema: siempre ha sido la "número dos", y no lo soporta. Pero, desde que se fue Ainhoa, ella dictaba las normas, marcaba los cánones y decidía lo que está de moda entre los de su edad. Ella es lo más. Y lo peor.
Y odia a Ainhoa por encima de todas las cosas. Sobre todo ahora que vuelve, en verano, y podría volver a hacerle sombra, shora que ha conseguido su sueño: ser el centro de la atención.

Alberto (Gerard Martí)
A sus 17 años, Alberto ya ha vivido más de lo que le corresponde. A los quince, su madre le sacó de los pelos del armario (entró en su ordenador y lo vio todo: chats, mensajes, fotos, e-mails... aún no se ha recuperado de la impresión). Sus padres reaccionaron a la noticia enviándolo a estudiar a un internado. Desde entonces, nunca han hablado del tema. Ni de ningún otro tema. De hecho, apenas pueden mirarle a los ojos.
Lo primero que vio al llegar al internado fue a Fonsi, su compañero de habitación, saliendo de la ducha, y tuvo dos revelaciones: que había valido la pena (todo lo que tuvo que pasar) y que, obviamente, Dios existe (después se enteró de que no era gay y volvió la duda existencial).
Alberto se hace el fuerte (a la fuerza), se ha creado un personaje y se reviste con una coraza de cinismo, frases ingeniosas, pluma (sólo cuando la fuerza, no le sale natural) y chistes sangrientos sobre sus padres, a los que apenas ve. Fonsi le invitó en Navidades a su casa, para evitarle el trago. Y, en verano, Alberto le acompaña a Ibiza, para trabajar como encargado de las hamacas y como camarero del sunset. Pero todos los chistes del mundo no pueden suavizar el tremendo dolor que ese rechazo le produce. Una herida que, hasta que no se cierre, no le dejará madurar de verdad.

Nina (Natalia Jascalevich)
La explosiva Nina cumple con todos los tópicos de la inmigrante caribeña: mulata, con todo el sabor, el ritmo y el fuego de su tierra (Cuba) en la sangre.
Es algo mayor que los demás (19 años). Vino a España buscando una nueva vida, empezar de cero. En realidad, huyendo de un pasado que, ahora, ha vuelto a perseguirla.
Pero tiene a Nicolás, su hijo de cuatro años. Es su verdadera razón para vivir. En Palma, compartirá casa con Fonsi y Alberto. En cierto modo, está enamoradad de ambos. Aunque, por separado, no les aguanta, juntos son (serían, si no fuesen tan críos) el hombre perfecto.

Fonsi (Raúl Mérida)
Fonsi es uno de esos tíos a los que los demás TENEMOS que odiar. De los que morirán sin saber qué es eso de "ligar" (el ritual, el estrés, la estrategia, el gasto...) Él no hace nada, salvo dejarse querer. Son ellas las que "se lo curran" para conseguirle. Todas. Sin excepción. Y, como a él le encantan las mujeres, pues todos felices, no va a privarlas de ese antojo.

Pep (Albert Comas)
Primo de Ainhoa y Mito, sobrino de Marta, un niño rico, un cabeza loca, medio hippie autóctono de la isla que lo mismo un día cambia su quad por una tortuga como otra monta una excursión en su velero y olvida cargarlo de combustible.
Despistado, divertido e imprevisible, su familia es la más rica de todo el grupo.
Pero él no da importancia en absoluto al dinero. Cosa que cabrea mucho a Yure cuando le conoce: es fácil hablar así, dice, cuando no se tiene pajolera idea de lo que cuesta ganarlo...

Yure (Alicia Rozas)
Yure es, a primera vista, la antítesis de Ainhoa. Tanto en lo estético como en su complicada y tormentosa vida interior.
Su sueño es montar su propio estudio de "tatoos". Su look es ibicenco, hippie, con un toque personal (extraños abalorios tribales o esotéricos que confecciona ella misma).
Cultiva "la diferencia", el estilo propio, y no le preocupa en absoluto, resultar atractiva. Al menos eso dice. Aunque es muy guapa, también es algo gordita, sobre todo para los imposibles cánones de belleza impuestos por modelos de extrema delgadez.
Aunque finge lo contrario, comentarios como que "lleva esa ropa ancha para disimular las lorzas" (de Tamara. ¿Quié si no?), la hieren más de lo que deja ver. Vive con su madre en una casita típica del pueblo.
Fuente:
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